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Aitana Vergara: “Me debía a mí misma darle otra oportunidad al baloncesto”

Aitana Vergara (25/4/2001) es uno de los grandes talentos producidos por el baloncesto bizkaino en los últimos años. Actualmente, y tras su paso por las categorías inferiores de Gernika, la alero bizkaina disputa la LF2 con la camiseta del HGB Ausarta Barakaldo, en su segunda campaña en las filas fabriles. Dos lesiones importantes fueron un obstáculo en su camino, pero Vergara saldría adelante en busca de su mejor versión con un lema imprescindible: ‘gogoko tokian aldaparik ez’. Los problemas físicos le hicieron dar buena cuenta de la relevancia de continuar estudiando, y cursa ni más ni menos que el Grado de Medicina. Hemos tenido suerte de poder robarle un momento para saber más de ella…

Lo primero que queremos preguntarte es por el hecho de compaginar los estudios con el baloncesto. ¿Cómo lo llevas y cómo gestionas esta situación? ¿Te han servido de ejemplos modelos como los de Itzi Ariztimuño o Marta Alberdi de Gernika que han sacado adelante sus estudios?

Sí, yo estoy estudiando Medicina y evidentemente es sacrificado, porque ambas cosas requieren mucho tiempo y mucho esfuerzo. Pero al final, como versa el dicho vasco “Gogoko tokian aldaparik ez”, si quieres algo y tienes la intención de sacarlo adelante te vas a organizar bien, vas a tener tiempo para ello y lo vas a poder compaginar finalmente.

También es necesario sacar tiempo para desconectar, básicamente por salud mental y para tener otro foco distinto que no sea solo basket y estudios. Somos personas y necesitamos nuestros momentos de desconexión.

Y parece que el que ha diseñado vuestro calendario y grupo de LF2 lo ha hecho a propósito para que puedas estudiar en los viajes…

Sí, claro, está todo pensado… (risas). Creo que era complicado haberlo hecho peor, la verdad…

Has tenido dos lesiones muy duras de rodilla que te han mantenido un largo periplo de tiempo apartada de las canchas de baloncesto. Se produjeron ambas además en momentos clave de pasión por el juego… ¿de dónde sacaste fuerzas para volver a intentar recuperar tu mejor versión?

Pues de donde buenamente he podido… Ha sido duro, pero sentía que me debía a mí misma el hecho de darle otra oportunidad al baloncesto. Es lo que he hecho durante toda mi vida y lo que más me ha gustado hacer y no quería darle ese final. Las lesiones me han hecho ser consciente de que el baloncesto es efímero, y también me han señalado que debía asegurarme un futuro más allá del basket.

¿Cuál es la medicina para curar este tipo de lesiones más allá de lo físico?

Está claro que la parte psicológica también es relevante en una lesión de este tipo, pero evidentemente estas lesiones tienen un gran factor físico y requieren mucho trabajo para volver a estar al máximo.

¿Cómo fue para ti el cambio radical de estructura? Procedías de la cantera del Gernika KESB, dentro de su estructura formativa, y has pasado al rendimiento puro en Liga Femenina 2 de la mano del HGB Ausarta Barakaldo…

Es un gran cambio, porque he pasado de esa visión formativa a que los resultados sean lo que más importe. Pero dentro de esa visión colectiva, creo que también he de focalizarme en continuar formándome como jugadora, ganar experiencia, minutos e importancia en el juego. Creo que lo estoy haciendo poco a poco y día a día, intentando recuperar esa versión anterior a las lesiones.

La Liga Femenina 2 este año ha cambiado su escenario radicalmente. ¿Qué opinión te merece ahora?

Veremos cómo evoluciona esta división y este cambio, pero creo que la liga no está defraudando y está siendo muy competitiva. Hay encuentros muy reñidos y creo que, cara a la competitividad de los partidos, es una buena apuesta. Antes se notaba más la diferencia entre los equipos más potentes y los más “terrenales”, por así decirlo.

Comprendemos que el objetivo fijado por el equipo y el club es la salvación, pero seguro que dentro de la plantilla hay pequeños retos que os vais fijando…

El objetivo primordial es la permanencia, pero sin olvidarnos de ser competitivas cada partido. Queremos ir día a día, partido a partido, y sin ponernos límites de lo que podemos hacer a la larga.