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Julen Urgoiti: “Nuestro objetivo, que los chavales y las chavalas de Usansolo tengan un club para practicar baloncesto”

En una sociedad moderna en la que la competición lo rige todo da gusto encontrarse con casos como el del Unkinako Usansolo Saskibaloi Taldea. Un reducto que lucha dentro de una pequeña población de unos 5.000 habitantes para que el baloncesto siga siendo una opción a practicar entre los más pequeños y las más pequeñas.

La figura de Julen Urgoiti resulta doblemente interesante. Por un lado, como padre de dos jugadoras, conoce la faceta de sufridor y de máximo seguidor de sus hijas desde hace 17 años. Por otro lado, desde 2005, forma parte de la junta que toma las decisiones en torno a Unkinako. Doce años trabajando para el baloncesto en Usansolo en los que ha vivido mejores y peores momentos. En los últimos años asiste feliz a la reaparición de las categorías escolares femeninas ya que fútbol y pelota arrastran el deporte escolar masculino.

¿Cuál es su relación con Unkinako Usansolo Saskibaloi Taldea?

El club fue fundado en 2000. Yo entré en 2005. Había un equipo de infantil de chicas que se iban a quedar sin club y nosotros, un grupo de unos cinco padres, lo retomamos e hicimos un equipo de cadetes para que pudieran seguir jugando.

¿Podemos decir que usted es el Presidente?

Yo sería una especie de presidente en funciones. El presidente es una figura que tenemos por ahí y que ahora ocupa la persona que fundó el club en su día pero que ya prácticamente ni aparece. Yo soy vicepresidente pero hago las funciones de Presidente. Tenemos una junta formada por cinco directivos y es ahí donde tomamos las decisiones. Cinco directivos que somos cinco padres. De la directiva con la que arrancamos en 2005 ya solo quedamos dos pero afortunadamente tenemos relevo de padres de nuevas jugadoras que quieren ayudar al club.

¿La implicación de padres y madres es imprescindible para que el club siga adelante?

Sí. Y si no hay implicación de padres esto es difícil. A nosotros nos ha pasado. Hace cuatro o cinco años nos quedamos sin equipos escolares porque sin el trabajo de padres implicados los equipos desaparecen.

¿Cuál ha sido la evolución del club desde 2005?

Hacía 2007 ó 2008 ya teníamos juveniles y cadetes y todos los equipos de escolares: desde mini y premini a infantil. Lo que ocurre es que las jugadoras que ahora están en senior fueron subiendo y las categorías escolares fueron desapareciendo. Entonces nos quedó un vacío. Ahora hemos vuelto a recuperar categorías ya que tenemos un equipo premini, un mini y un infantil y de cara al año que viene seguiremos teniendo cubiertas las mismas categorías solo que además tendremos cadetes. Eso sí, todo en basket femenino.

De masculino solo tienen senior.

Eso es. Aquí en Usansolo los chicos van a fútbol al Umore Ona o a eskupilota. Es muy difícil cambiar esa inercia. Además, nosotros nos surtimos de la escuela de Usansolo, que rondará los 200 alumnos, así que tampoco podemos aspirar a tener muchos más equipos. Creo que bastante hacemos con las posibilidades que tenemos.

Fútbol.

Y esku pelota. Aquí se lo llevan todo.

¿Qué diferencias ve entre el fútbol base y el baloncesto base?

Para mí el baloncesto es más deportivo. Hay otro ambiente. Incluso con los padres. No sé si es porque los padres controlan menos de basket y entonces no se meten mucho tampoco. Pero es otra forma de entender el deporte.

¿Es complicado seguir manteniendo los equipos y buscar jugadoras?

Lo realmente complicado es buscar entrenadores. Ese es el mayor handicap que tenemos. Encontrar gente que esté preparada y que le quiera dedicar tres días a la semana a entrenar y uno al partido. En escolares ahora mismo no tenemos problema porque las chicas del senior son las que se encargan de los equipos escolares y de momento el sistema está funcionando bastante bien. Pero buscar entrenadores que se quieran comprometer de cara a senior es complicado.

¿El Senior masculino tiene entrenador?

Tienen un entrenador jugador que lleva un montón de años. En senior femenino llevamos un par de temporadas con Jokin Uriarte y estamos muy contentos con él.

¿Qué relación tiene el club con el pueblo de Usansolo?

La gente viene a los partidos y últimamente, desde que han entrado padres y equipos nuevos prácticamente llenamos la grada. O al menos la llenamos en comparación con lo que vivíamos antes. Para que en el partido de senior femenino tengamos media entrada fácil.

¿Y cómo lo vive usted después de haber pasado años de penuria?

Es una gozada. Y las mismas jugadoras se muestran agradecidas y observan que ahora viene un montón de gente a los partidos. Cosa que antes no ocurría.

Usted tiene dos hijas jugadoras del equipo senior femenino, ¿cómo compagina ser parte del club con ser padre de jugadoras?

Como empecé cuando tenían seis años estoy acostumbrado. Incluso los demás padres también están acostumbrados porque ya son 12 años los que me llevan viendo haciendo de todo. Creo que lo llevamos bien tanto yo como ellas, mis hijas, creo que están acostumbradas y lo ven como normal. Tampoco es que hagamos algo diferente. Yo me llevo bien con todas las jugadoras y todas se llevan bien conmigo y nunca hemos tenido ningún problema. Mis hijas tienen 23 años y empezaron con 6 así que ya son 17 años detrás de ellas y del baloncesto.

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¿Cuales son los objetivos que se puede marcar un club como Unkinako?

Nuestro objetivo es simple: que los chavales y las chavalas de Usansolo hagan deporte y que tengan un club aquí para practicar baloncesto. Y sobre todo motivar a los pequeños, a los escolares. A mí personalmente lo que más me gusta de esto es ver que en la actualidad tenemos más de cuarenta fichas de escolares que para un pueblo pequeño como Usansolo eso es mucho. Es la mayor ilusión, que los sábados pasen por aquí un montón de críos y crías para jugar a baloncesto. No tenemos grandes aspiraciones.

¿A usted siempre le ha gustado el baloncesto?

El deporte siempre me ha gustado en general. Pero lo cierto es que yo apenas conocía nada sobre baloncesto. Me gustaba el fútbol. Pero desde que me enganché a esto estoy muy enganchado. He aprendido, veo partidos por la tele, veo todos los de aquí, voy a Galdakao cuando puedo e incluso a Miribilla.